Nada del otro mundo
Hola amigos, la verdad es que no he tenido tiempo
de contarles mi primera sesión con el psicólogo:
En realidad fue justo lo que yo pensaba.
Yo por concejo me dedique a hablar todo el tiempo
de lo que me venía a la cabeza en ese instante y así se pasó
el tiempo que al final me pareció poco.
Creo que por ser la primera vez, yo quedé conforme y el psicólogo
quedó un poco confundido, es que le tiré tanta información de golpe que
no daba a basto para asimilar tanta cosa.
Lo bueno es que me fue tirando algunas preguntas que a mi me hacían
reflexionar sobre lo que estaba diciendo.
Para mi fué como si hubiese ido toda la vida, jajaja.
Me sentí muy comodo y al salir más relajado y no porque me haya liberado
de algo que me tenía preocupado, sino porque más que nada me encontré
muy cómodo y a gusto.
Veremos que sucede en los próximos encuentros.
